La marea trae la última oportunidad
sábado, agosto 01, 2015
Álvaro Negredo no ha tenido su mejor temporada. Tampoco ha
justificado el precio pagado por su fichaje. Incluso se le puede considerar una mala contrtratación por venir lesionado o por estar cerca de los treinta años. Y es que los escasos seis tantos realizados decepcionaron a Mestalla. Sin
embargo, Negredo, desde que aterrizó en Valencia el pasado verano ha querido
brillar de blanquinegro. Abandonar un equipo como el Manchester City y una
estratosférica ficha – dejando a un lado la camiseta y aceptando que la plata
manda – no fue una decisión fácil. El ‘Tiburón’ vino a la capital del Turia
para sentirse querido. Para sentirse valorado. Para tener el cariño suficiente
para “creerse tan fuerte como un héroe de guerra… pero en mitad del relámpago
llegó el mal de altura”.
El vallecano tuvo problemas familiares. Además llegó
lesionado al club ché. Esta lesión le privó de la pretemporada – cualquiera que
haya jugado a cierto nivel deportivo sabe de la importancia de la misma -.
Asimismo le impidió debutar hasta noviembre sabiendo la dificultad que esto
implica. Cuando el técnico disponía de un once con las ideas claras y un bloque
compacto durante el primer tercio de Liga. Pese a ese panorama, Negredo, que podía haber
lanzado dardos envenenados, se limitó a callar, a trabajar y apoyar a su rival
en la ofensiva blanquinegra: Alcácer.
Apenas un año después parte de la hinchada ya no confía en
él. Incluso algunas voces hablan de que Nuno ya no lo ve ‘fantástico’ para su
plantilla. Y afrontar una salida podría provocar el enésimo estado de guerra en
Valenciastán. Por el presumible dinero perdido y por la postura del futbolista.
Antes de abrir un nuevo frente si me lo permitís, os voy a pedir empatía. No
como excusa a su mal curso, sino como un gesto sincero de comprensión y de fe
depositada en sus goles. Dejemos a un lado los silbidos. Entendamos su
situación y que pese al horrible año él quiere devolver el afecto recibido.
Demostrad el galardón de mejor afición del campeonato. Apoyemos a uno de los nuestros como siempre hemos hecho.
El compromiso del jugador está fuera de duda. Con los
problemas personales resueltos, llegó a la pretemporada en el apartado físico
de forma excelente. Con ganas de trabajar y con un discurso claro: triunfar en
el Valencia CF. ¿Y si recupera el instinto asesino? Negredo solo necesita
confianza. Los depredadores nunca se apaciguan. Solo requiere oler la sangre de
nuevo para despertar. Y en una campaña plagada de competiciones, la
multiplicidad de recursos hará al equipo recio y poderoso ante rivales de
Champions League. Él es el ‘Tiburón’ y como dice mi compañero David Maroto: “en
Valencia somos de mar”. Negredo dejó claro que “su prioridad es el Valencia”. Si
Nuno se lo permite en la 2015/16 – cosa que veremos este fin de semana en Colonia -, esta será
su gran, y única, oportunidad.
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